Melancolía,
más que el año pasado:
tarde de otoño.

— Yosa Buson

La flor del té,
¿es blanca o amarilla?
Perplejidad.

— Yosa Buson

Pasó el ayer,
pasó también el hoy:
se va la primavera.

— Yosa Buson

Alzo los ojos: no hay nada.
Silencio sobre la rama,
sobre la rama quebrada.

— Octavio Paz

Mientras los periódicos
se deshojan
tú te cubres de pájaros.

— Octavio Paz

Luna, reloj de arena:
la noche se vacía,
la hora se ilumina.

— Octavio Paz

Huesos de siglos,
penas ya peñas, montes:
aquí no pesan.

— Octavio Paz

El mundo cabe
en diecisiete sílabas:
tú en esta choza.

— Octavio Paz

Sobre la arena
escritura de pájaros:
memorias del viento.

— Octavio Paz

Entretejidas
vocales, consonantes:
casa del mundo.

— Octavio Paz

Esto que digo
son apenas tres líneas:
choza de sílabas.

— Octavio Paz

Troncos y paja;
por la rendijas entran
Budas e insectos.

— Octavio Paz

Hecho de aire
entre pinos y rocas
brota el poema.

— Octavio Paz

Botella al mar
ésa que esperan todos
y está vacía

— Mario Benedetti

Cuando lloramos
las alegres toxinas
nos abandonan

— Mario Benedetti

Palabras que arden
palabras que se apagan
palabrerío

— Mario Benedetti

Se despidieron
y en el adiós ya estaba
la bienvenida

— Mario Benedetti

Allí en tu alma
allí en tu corazón
allí no hay nadie

— Mario Benedetti

Sólo jactancia
mi maleta es enorme
y está vacía

— Mario Benedetti

Ola por ola
el mar lo sabe todo
pero se olvida

— Mario Benedetti

En cofre nuevo
guardé los sentimientos
perdí la llave

— Mario Benedetti

Los apagones
permiten que uno trate
consigo mismo

— Mario Benedetti

Cuando mis ojos
se cierran y se abren
todo ha cambiado

— Mario Benedetti

Drama cromático
el verde es un color
que no madura

— Mario Benedetti

Cada trasplante
incorpora los flecos
del dueño antiguo

— Mario Benedetti

Óyeme oye
muchacha transeúnte
bésame el alma

— Mario Benedetti

Hay pocas cosas
tan ensordecedoras
como el silencio

— Mario Benedetti

Hoy me rechazas
Me cubro de defensas
No me conoces.

— Mario Benedetti

Dame tu mano
Ayúdame a vivir
Por un momento.

— Mario Benedetti

Ya no existes
En suenos me besaste
Estamos vivos.

— Mario Benedetti