Arrastradas desde el oeste,
Las hojas caídas se amontonan
En el este.

— Yosa Buson

Un viento glacial:
De pronto el caballo tropieza
En el camino de vuelta a casa.

— Yosa Buson

La tormenta de invierno,
La voz del agua impetuosa,
Desgarrada por las rocas.

— Yosa Buson

La tempestad del invierno
Arrastra pequeñas piedras
Contra la campana del templo.

— Yosa Buson

Una rata se acerca
Al aceite helado
De la lámpara.

— Yosa Buson

Alojamiento negado,
Luces de una fila de casas
Bajo la nieve.

— Yosa Buson

Entrando con un remolino de nieve,
"¡Una habitación para la noche!"'
Y rinde su espada.

— Yosa Buson

La lluvia del invierno
Nos muestra lo que hay ante nuestros ojos,
Como si perteneciera al pasado.

— Yosa Buson

La llovizna invernal
Empapa silenciosamente
Las raíces del alcanforero.

— Yosa Buson

Zorras jugando
Entre los narcisos;
Una brillante noche de luna.

— Yosa Buson

En el claro de luna helado,
Pequeñas piedras
Crujen bajo los pies.

— Yosa Buson

La luna del invierno:
Un templo sin puerta,
¡Qué alto está el cielo!

— Yosa Buson

La mesa de los espíritus;
Desmontándola,
La misma habitación que antes.

— Yosa Buson

El sendero a través de los campos;
Las flores del ciruelo apenas son blancas,
Tampoco rojas.

— Yosa Buson

Tú que cultivas crisantemos
Eres esclavo
De los crisantemos.

— Yosa Buson

Renunciando al mundo,
Las hojas de otoño
En la aldea de mis padres.

— Yosa Buson

El sol oblicuo:
La sombra de una colina con un ciervo en ella
Entra por la puerta del templo.

— Yosa Buson

Rapó al salteador de caminos,
Y lo convirtió en su discípulo,
En un viaje de otoño.

— Yosa Buson

La luna en el más alto cielo,
yo atravieso
Un pobre barrio.

— Yosa Buson

Los pasos anhelados
Están lejos,
Sobre las hojas caídas.

— Yosa Buson

Blanco rocío en la zarza;
Una gota
En cada espina.

— Yosa Buson

Alguien llegó,
y visitó a alguien;
Una noche de otoño.

— Yosa Buson

Sorprendida
Por la pobreza,
Esta mañana de otoño.

— Yosa Buson

El principio del otoño;
¿Qué es lo que el adivino
Mira con tanta sorpresa?

— Yosa Buson

Después de cortar la peonía,
Me sentí exhausto,
Aquella noche.

— Yosa Buson

Las voces de la gente de la aldea
Regando los campos;
La luna de verano.

— Yosa Buson

Ciruelas verdes;
Las cejas de la belleza
Se juntan.

— Yosa Buson

¡Corta la avena que hay delante de la ventana!
¡Déjame ver
Las montañas lejanas!

— Yosa Buson

Lleno de esperanza y promesa.
El castillo en la cima,
Cubierto de verdes hojas.

— Yosa Buson

Los ermitaños son seres humanos;
El kankodori
Es un pájaro.

— Yosa Buson